jueves 25 de julio de 2013 20:09 GYT
Por Leonardo Goy
BRASILIA (Reuters) - El
accidente de un tren de la estatal española Renfe en la región de
Galicia el miércoles podría comprometer la participación de la empresa
en la disputa para operar el Tren de Alta Velocidad (TAV) de Brasil, que
unirá las ciudades de Campinas, Sao Paulo y Río de Janeiro.
Las bases de la licitación del tren bala brasileño determinan
que los operadores interesados deben presentar al Gobierno una
declaración de que no participaron de un sistema de tren de alta
velocidad que haya tenido un accidente fatal en los últimos cinco años.
Una eventual restricción a los españoles reduciría la
competencia por el proyecto, cuya licitación ha sido postergada en
varias ocasiones para realizar cambios al modelo de la concesión.
Consultada, la Empresa de Planeamiento y Logística (EPL), responsable de
la licitación del tren bala, se limitó a reafirmar las bases
establecidas.
El accidente, ocurrido en el noroeste de España, causó la
muerte de 80 personas. Otras 94 resultaron heridas, dijo el jueves el
vicepresidente del Gobierno regional.
Según dos fuentes al tanto del asunto, autoridades de Brasil se
contactaron con el Gobierno español para tratar el tema y recibieron
información preliminar de que el tren accidentado no es del modelo que
el Gobierno brasileño busca implementar.
De ese modo, la participación de Renfe en el TAV brasileño no estaría comprometida.
El tren bala brasileño debe tener una velocidad máxima igual o
superior a 250 kilómetros por hora en los servicios no expresos. En los
servicios expresos, que no paran entre Sao Paulo y Río de Janeiro, la
velocidad máxima debe ser igual o superior a 300 kilómetros por hora.
Según esas informaciones preliminares conocidas por el Gobierno
brasileño, el tren que se accidentó estaría en una categoría diferente,
ya que su velocidad máxima sería de 250 kilómetros por hora.
Pese a eso, la explicación técnica puede no ser suficiente para garantizar la participación de Renfe, dijo una fuente.
Los concurrentes podrían cuestionar en la Justicia la
participación de la española, ya que la definición del TAV establecida
en las bases es de un transporte ferroviario que consiga llegar a
velocidades iguales o superiores a los 250 kilómetros por hora.
La postura del Gobierno en este momento, según la fuente, es
esperar a la presentación de los documentos por parte de los candidatos
de la licitación del tren bala, prevista para agosto. Si Renfe
oficializa un interés en el concurso, el Gobierno analizará
"objetivamente" la condición de la compañía en relación a las exigencias
de las bases.
(Reporte adicional de Roberta Vilas Boas y Alberto Alerigi Jr.; Traducido por Nadia López; Editado en español por Manuel Farías)
http://lta.reuters.com/article/businessNews/idLTASIE96P00120130726?pageNumber=2&virtualBrandChannel=0&sp=true
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